El
impacto tanto de la globalización como de la modernización tecnológica de los
últimos años, hace que la educación técnica como proceso de capacitación para
ejecutar con precisión y pericia un oficio o profesión. Se puede decir que esta
es la educación más primitiva, la que se adquiere con la vida y es parte de la
vida misma y por ello fue durante siglos relegada en la educación formal que
desde su instalación en la más remota antigüedad transmitía el eslogan de
educar para la vida.
Las
transformaciones de la tecnología, la economía, la política y la cultura desde
mediados del siglo XX, solapadas entre sí, han alcanzado una fuerte presencia
en las dimensiones cotidianas del trabajo, la vida familiar y las relaciones
sociales. Venezuela no escapa a esta realidad, no en vano en las escuelas
técnicas es donde se gestan los focos de disturbios sociales a nivel
estudiantil, esto ha hecho que la educación técnica sea relegada, e incluso
algunos gobiernos han cerrado o intervenido las escuelas técnicas. Estos
factores han hecho que se produzca un desfase entre la educación técnica para
el trabajo y las exigencias del mercado laborar. A raíz de esto la empresa y el
estado venezolano vieron la necesidad de formar técnicos medios acordes con las
exigencias del mercado laborar y profesional.
El
estado venezolano en los últimos años ha invertido gran cantidad de dinero para
modernizar las escuelas técnicas, el mayor impulso se recibió en el ultimo
decenio con la Resolución Ministerial Nº 177 de fecha septiembre 08 de 1999, se lanzo como proyecto bandera y se
le dio la condición de experimentalidad pedagógica y administrativa de la
Educación Técnica Agropecuaria e Industrial, reactivación y modernización de
las Escuelas Técnicas, posteriormente con la puesta en marcha del plan de
desarrollo económico y social de la nación 2001 – 2007, a nivel central el
ministerio de educación a través de la ley paraguas o ley de endeudamiento
adquirió grandes cantidades de materiales, equipos e insumos desconociendo los
requerimientos de cada zona del país y de cada escuela, es decir que se
compraron equipos no idóneos o acordes con las necesidades reales incluso
algunos ya obsoletos y sin controles para asegurar la calidad de los mismos.
Por
otra parte, con el diseño curricular para las escuelas técnicas normado
mediante la resolución 238 del 22 de julio del 2002, bajo la premisa de
aprender haciendo y enseñar produciendo ingresaron a las instituciones educativas
gran cantidad de personas que si bien son profesionales en el área especifica aunado
a los docentes ya existentes, desconocían los equipos e insumos que les eran
asignados desde el nivel central. El desconocimiento total o parcial de los
profesionales en las instituciones educativas por una parte, por otra parte
equipos sin manuales de uso, algunos obsoletos y otros dañados ocasiono que
estas dotaciones millonarias se almacenaron o arrumaron, lo que trajo como
consecuencia que un elevado porcentaje fue desvalijado y dañado permanentemente
por mal manejo y almacenamiento deficiente.
Hoy
por hoy, son pocas las escuelas técnicas que le dieron un empleo mas o menos
eficiente a esta dotación, y sin embargo siguen egresando técnicos medios con
grandes deficiencias cognitiva y de destrezas en las áreas que egresan, lo que
se traduce en desempleo de una mano de obra poco calificada. Con la ejecución
de esta investigación se pretende estudiar el impacto del plan de reactivación
y modernización de las escuelas técnicas públicas del estado Mérida y sus
alcances a nivel local, profesional y personal tanto del personal que labora en las instituciones educativas como los estudiantes que egresan.